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Remedios naturales para aliviar contracturas musculares

Como aliviar una contractura muscular
Es muy habitual tener la sensación  de tener contracturas en la zona del cuello y espalda. Cada uno de nosotros usualmente contribuimos a que aparezca este dolor, ya sea por el cansancio o estrés. Pero realmente no entendemos cuales son sus causas, como mejorarlas o solo como prevenir estos dolores que causan tantas molestias. A continuación te explicamos las posibles causas por el cual una persona se contractura y como calmarlas.

Los motivos por el cual se produce una contractura muscular pueden ser de gran variedad, pero las más habituales son: cuando una persona hace mucha fuerza en determinado musculo y no se encuentra ejercitado puede llegar a lesionarse si es un movimiento muy brusco.

Las personas adultas suelen ser más sensibles a este tipo de dolores, ya que a medida que pasa el tiempo la elasticidad en todas las articulaciones se van deteriorando provocando que suceda esto. Usted debe concurrir al médico cuando la contractura este siendo muy dolorosa y esto evite el movimiento, si tiene hormigueos o adormecimiento en los músculos ya sean superiores o inferiores, dolor de cabeza o mareos.

¿Por qué normalmente las contracturas aparecen en la zona del cuello y espalda?

Usualmente las contracturas suceden en el cuello o la espalda, esto es producido por malas posturas en la vida cotidiana, enfrente de una computadora  o al limpiar la casa.  También por ejemplo: llevar mochilas, bolsos pesados. Estos son  cosas que contribuyen a su aparición.

El estrés es uno de los factores más importantes por el cual la mayoría de las personas adquieren contracturas musculares, esto se produce por la tensión psíquica.  Este tipo de contracturas provocada por el estrés no necesitan tratamientos muy intensos, pero si tenga en cuenta que esta se presentara con más frecuencia.

¿Cómo aliviar las contracturas?
Receta para un baño aromático para disminuir el dolor: Prepara un baño de agua caliente y echa al agua 250 gr. de sales de Epsom, 5 gotas de aceite esencial de mejorana, 5 gotas de romero y otras 5 de lavanda. Una nota importante, previamente tenemos que echar los aceites esenciales en las sales de Epsom, diluirlos y después echarlos en el agua de baño.

Otro remedio clásico es un buen baño de sal gorda y si es perfumado mucho mejor, también le podéis aplicar algún aceite esencial relajante, por ejemplo lavanda o verbena.

Se hace una infusión de tomillo o de romero, se deja reposar unos minutos y se cuela. Se mezcla con arcilla, puede ser verde o roja, hasta que tenga una densidad parecida a un puré o crema. Se aplica a la zona afectada directamente y caliente, pero con sentido común, que no le haga daño a la piel. Lo dejamos unos 20 minutos. Una vez que se limpie la zona debemos echar algún tipo de pomada o aceite.

¿Cómo se puede prevenir las contracturas?

Estas se pueden prevenir haciendo ejercicios de relajación, estiramiento, fortalecimiento o ejercicios para mejorar la posturas.

Otra de las recomendaciones es realizar en forma continua algún deporte, siempre que haga deporte efectué un calentamiento previo. Gracias a esto el musculo se pone mucho más fuerte y elástico.

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